Empresas tecnológicas vs la crisis alimentaria

Este hecho es particularmente cierto en América Latina. A pesar de que la región lidera la producción mundial de alimentos como frutas, verduras, pescado y carne, la paradoja es evidente: alrededor de 130 millones de personas en la región no tienen acceso a una dieta saludable, y casi 57 millones sufren inseguridad alimentaria.
La brecha entre la abundancia de recursos alimentarios y la falta de acceso a alimentos nutritivos tiene su origen en la dinámica de producción y distribución. De hecho, el 87% de los productos alimentarios de América Latina se exportan a otras regiones, lo que impacta negativamente en grupos vulnerables como pequeños agricultores, mujeres rurales y comunidades indígenas.
1. Nilus: Rescatando alimentos para luchar contra el hambre
En América Latina y el Caribe, se estima que alrededor del 20% de los alimentos se pierden entre la poscosecha y la venta minorista. Sorprendentemente, las frutas y verduras desechadas podrían satisfacer la mayoría de las necesidades de los bancos de alimentos en la región. Sin embargo, lamentablemente, representan solo una fracción mínima de los esfuerzos de rescate.
Ady Beitler, un uruguayo radicado en Argentina y director ejecutivo de Nilus, explica que esta discrepancia surge debido a la falta de colaboración entre productores, distribuidores y bancos de alimentos locales en las áreas de bajos ingresos.
Operando en Argentina y México, Nilus se ha propuesto reducir el hambre al disminuir el costo de los alimentos a aproximadamente el 70% del precio de mercado para las personas de bajos ingresos. Esto se logra al conectar a los productores con las comunidades vulnerables a través de una aplicación.
De esta manera, los productores pueden cargar los detalles de los excedentes de alimentos antes de que se deterioren y ofrecerlos a comedores o incentivar su compra por parte de grupos comunitarios. Hasta el momento, Nilus afirma haber rescatado casi 3,500 toneladas de alimentos.
2. Kigüi: Revolucionando la forma en que compramos alimentos
En América Latina, los consumidores se enfrentan a una elevada inflación y al aumento de los precios de los alimentos, lo que encarece los productos básicos. Esta situación se vuelve aún más preocupante para los alimentos saludables debido a políticas comerciales injustas y otros factores.
Para abordar esta problemática, surge Kigüi, una startup argentina que ofrece una solución innovadora. A través de una aplicación, los clientes pueden acceder a promociones y descuentos en productos esenciales que están cerca de su fecha de caducidad, obteniendo recompensas por sus compras a través del sistema de cashback.
Esta iniciativa no solo contribuye a reducir el desperdicio en los supermercados, sino que también beneficia el presupuesto personal de los consumidores. Este concepto es similar a la exitosa iniciativa Too Good To Go en Europa, que permite adquirir alimentos con descuento en restaurantes y tiendas para minimizar el desperdicio alimentario.
Kigüi tiene ambiciosos planes de expansión: después de su nacimiento en Argentina, la empresa se expandió a México y tiene como objetivo llegar a Estados Unidos en 2025. Desde febrero de 2022, en México y Argentina, Kigüi ha contribuido al rescate de más de 700,000 productos y ha logrado un ahorro promedio del 35% para los consumidores.
3. EatCloud: Conectando excedentes alimentarios con comunidades vulnerables
EatCloud, con sede en Colombia, es una plataforma digital respaldada por inteligencia artificial que conecta supermercados, restaurantes, hoteles y productores con bancos de alimentos y fundaciones que ayudan a comunidades vulnerables. Actúa como intermediario entre excedentes alimentarios no vendibles y personas necesitadas, además de generar ahorro para las empresas involucradas.
Desde su inicio en 2019, EatCloud asegura haber generado ahorros por más de $30 millones a través de beneficios fiscales y la reducción de costos logísticos para la industria alimentaria.
Jorge Correa, su fundador, atribuye el éxito de la plataforma a su participación en programas de aceleración como MassChallenge y Ruta N, los cuales le proporcionaron apoyo personalizado. En la actualidad, esta startup está presente en 230 ciudades y municipios en Colombia, además de haber iniciado operaciones en España y estar realizando proyectos piloto en México. Asimismo, tiene planes de expansión en países como Brasil y Estados Unidos.